Léeme antes de creerme
Léeme antes
de creerme
Me llamo Damián González. Soy dietista deportivo.
Estoy construyendo PREPADEL, una marca de suplementación para jugadores de pádel. Todavía no vende nada. El día que venda, ganaré dinero cuando compres suplementos.
Empiezo por ahí porque es lo que mereces saber antes de escucharme. La mayoría de la información sobre nutrición deportiva la producen personas con incentivos para exagerar. Yo voy a tener ese incentivo. Lo declaro antes de que exista, y las reglas de esta casa quedan escritas antes de vender el primer bote.
Las reglas
Aquí las cosas se ordenan por lo que importan, no por lo que facturan. El rendimiento se construye, por este orden, con entrenamiento, sueño, alimentación e hidratación. La suplementación va al final. Es el último tramo, y quien te la venda como el primero te está vendiendo el orden al revés.
Aquí nunca te diré qué marca comprar. Tampoco la mía, cuando exista. Te daré criterios para juzgar a cualquiera: ingredientes identificados, dosis reales y visibles, nada escondido en mezclas. Si una marca los cumple, sirve. Si no, no la compres, tenga el logo que tenga.
Aquí se habla de categorías y de afirmaciones, nunca de marcas ni de personas. Se ataca al claim, no al que lo hace.
Aquí la evidencia se cuenta entera: lo que dice, lo que no dice, y a quién aplica. Un estudio no es la ciencia. Un titular tampoco.
Aquí vas a oír «no lo sé». Es la frase que más cuesta decir en esta profesión y la única que separa lo que sé de lo que repito. Cuando la evidencia sea sólida, lo diré sin rodeos. Cuando sea débil, con la misma claridad. Y si la evidencia sobre algo que yo venda se debilita, lo leerás aquí primero.
Para quién es esto
Para el que juega en serio aunque no viva de esto. Para el que prefiere una verdad incómoda a una promesa cómoda. Para el que sospecha —con razón— de casi todo lo que esta industria le cuenta.
No es para el que busca resultados en dos semanas, ni el suplemento «que están ocultando», ni motivación. Hay cientos de cuentas encantadas de prometerle todo eso.
Lo que encontrarás aquí
No lo que funciona rápido. Lo que seguirá siendo verdad dentro de diez años.
El pádel no se gana con las piernas. Se gana con lo que queda de claridad cuando las piernas ya pesan. De eso hablo: de llegar al tercer set viendo claro.